Otra subida de tipos con invitación a la calma

Christine Lagardere subió otro cuarto de punto el pasado jueves 26 de julio. Ya van nueve subidas consecutivas hasta un 3.75%. Hay quien piensa que el final de estas subidas está próximo pero, sobre todo, el descontento es generalizado. Ni es razonable mantener el precio del dinero negativo una larga temporada ni, tampoco, iniciar una cadena de subidas con una velocidad tan rápida que, sin duda, van a generar muchas fricciones y desequilibrios que aún están por descubrir. Con una “mente abierta en relación a las decisiones que se tomarán a partir de septiembre” se deja caer la posibilidad de que los tipos permanezcan estables un tiempo.

El pasado miércoles la Reserva Federal subió los tipos pero el entorno económico es muy diferente. En Estados Unidos no hay unos claros síntomas de contracción económica como sí se producen en Europa y el mercado laboral se mantiene firme.

Intentando tomar un poco de perspectiva la Europa actual tiene unos problemas económicos muy serios derivados del precio de la energía, que a su vez se debe a la ruptura del suministro ruso. La caída del índice PMI manufacturero alemán a 38,8 en julio, menos que el 40,6 del mes anterior y muy inferior a lo que esperaba el mercado (41) muestra un panorama muy sombrío para la locomotora europea. Desde un punto de vista general se están produciendo unos importantes y rápidos cambios estructurales en el mundo con unas expectativas sensiblemente más tibias para Europa que para el resto de los bloques económicos
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La falta de liderazgo y la estrechez de miras generalizada son acompañadas de un enorme descontento por parte de la población. Solo algunos díscolos se permiten el lujo de discrepar con claridad, como es el caso de la entrevista que concedió hace unos meses Oskar Lafontaine, pero la realidad es que el capital europeo empieza a mirar fuera de la UE que continúa empecinada en políticas industriales y energéticas que, o son suicidas o parecen servir a intereses de otros.

Aun considerando que la existencia de un banco central que fija el precio más importante del mercado es conveniente y tiene sentido (algo que no está nada claro) cualquiera puede concluir que llevar a cabo la subida de tipo más rápida de la historia después de haber mantenido éstos por debajo de cero (algo también inédito) está mandando señales al sistema muy confusas y que se van a romper cosas.

Dijo Lagardere que «Las perspectivas económicas a corto plazo de la zona del euro se han deteriorado debido en gran medida al debilitamiento de la demanda interna», además que, «Con el tiempo, la caída de la inflación, el aumento de los ingresos y la mejora de las condiciones de oferta deberían apoyar la recuperación». Las cosas parecen mucho más complejas que eso.

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