El anuncio de un nuevo plan de financiación barata para los bancos no ha sentado bien. Los TLTRO (Targeted Longer-Term Refinancing Operations), es decir, los préstamos que concede el BCE a los bancos ha sido en el pasado una medida extraordinaria. Ahora parece confirmar los miedos de que la situación económica, son peores de lo que muchos esperaban, esto es lo que puede interpretarse al ver la predisposición de Draghi a inyectar liquidez en el sistema. Lo cierto es que la subida de tipos se retrasa y las condiciones parece que no han gustado al mercado y se ha generado una caída brusca en el sector bancario.
Independientemente de estas consideraciones el mercado norteamericano pierde empuje. Los objetivos técnicos a corto plazo se han cubierto y el conato de rotura de los valores de alto peso en el Nasdaq se ha quedado en nada. El tramo al alza se desarrolló con una rapidez que no es propia de un movimiento al alza en tendencia, dando la impresión de que lo que predomina es el comportamiento especulativo.
El panorama invita a la cautela a corto plazo, en los últimos meses los ánimos están muy volátiles. Hace muy poco los gestores recomendaban salir de todo, poco después se volvía a una situación de idilio con la renta variable, este ánimo tan cambiante no es propio de un mercado al alza.

De momento tenemos, solamente, un aviso pero conviene tener presente que desde hace ya meses el mercado nortemericano parece dar síntomas de que lo mejor queda atrás y que tenemos pendiente una época difícil.